La PIF (peritonitis infecciosa felina) es una enfermedad grave y progresiva causada por una mutación del coronavirus felino. En la mayoría de los gatos, el coronavirus felino no produce síntomas o solo causa leves molestias digestivas. En un pequeño porcentaje de casos, el virus muta a PIFV, lo que desencadena una respuesta inmunitaria dañina que ataca las paredes de los vasos sanguíneos y los órganos de todo el cuerpo.La PIF se presenta en dos formas principales. La PIF húmeda (efusiva) causa acumulación de líquido en el abdomen o el tórax, produciendo hinchazón visible y dificultad para respirar. La PIF seca (no efusiva) causa lesiones inflamatorias en órganos como el cerebro, los ojos, los riñones o el hígado, con una gama más amplia de síntomas menos evidentes. Algunos gatos desarrollan ambas formas simultáneamente o pasan de una a otra.Hasta hace poco, la PIF se consideraba casi universalmente mortal. El desarrollo de tratamientos antivirales, en particular el GS-441524, ha cambiado radicalmente esta situación, con tasas de recuperación superiores al 80 % en gatos que completan el protocolo de tratamiento completo.